lunes, 23 de junio de 2014

Comentarios sobre la rúbrica de evaluación y mi autoevaluación a través de ella


Fue muy impresionante ver la rúbrica, y saber cómo nos van a evaluar. Allí surgieron dudas, preguntas, algunas respuestas, miedos, y algunas seguridades. Es increíble como conocer las reglas del juego de antemano, cambia la manera de pararnos frente a las actividades. Qué me pasó?
Tomé contacto con la rúbrica, y me puse a pensar en lo que me ocurrió en las últimas semanas, desde que inicié este curso, en términos de Camilloni “...la autoevaluación lleva implícita un proceso reflexivo, que tiene diferentes formas de ser analizado, de acuerdo con la naturaleza de las metas que orientan la acción…” Lo primero que puedo decir es que me faltó tiempo, y no porque no haya sido suficiente para leer  la bibliografía o para hacer las tareas, sino porque creo me perdí la oportunidad de generar más intercambios entre mis compañeros, leí  la mayoría de los blogs, sin embargo fueron pocos en los que pude comentar, creo que hubiese sido muy enriquecedor poder intercambiar más información entre pares. Algo semejante me ocurrió con la participación en los foros.  Siguiendo con Camilloni que plantea “… es necesario poner distancia como si las acciones que uno mismo realiza fueran hechas por otro y, mejor aún, compararlas con prácticas similares en otros ámbitos culturales” , debo ser honesto y decir que visto desde afuera puede parecer falta de interés, sin embargo nada más lejos de eso. De hecho en varias oportunidades me atrasé con el ritmo de las actividades, y por este motivo, cuando me ponía al día en los foros estaban varios pasos adelante, con lo cual ya no tenía sentido mi aporte. Sin embargo participé de intercambios  en algunos blogs, que fueron muy productivos. Algo que me llevo, además de todo lo que incorporé en términos de evaluación, es el uso de las herramientas que tienen que ver con  las TIC, muchas de las cuales había oído o visto pero nunca utilizado. Y justamente teniendo en cuenta esto, lo que se viene, la evaluación final  basada en la construcción del portfolio. Espero poder ser capaz de demostrar en el mismo el cambio  que siento en mi manera pararme frente a la evaluación  pero sobre todo a futuro, poder aplicar cada una de las ideas que me llevo y que espero queden claras en el portfolio.
La rúbrica en sí que es muy clara con respecto a los criterios que va a evaluar, y cómo los va a calificar, 
y como nos  plantea  toda la bibliografía que leímos, generó, por lo menos en mí, un cambio increíble, como creo haber dejado claro. 
Ahora manos a la obra con el portfolio

Seguimos en contacto

sábado, 21 de junio de 2014

Mi autoevaluación

Hace unas semanas tuvimos un inconveniente en nuestra Cátedra al devolver uno de los informes que comenté en una de las entradas anteriores, y donde los estudiantes debían informar sobre una muestra que analizaron. El problema fue que el estudiante, no estaba de acuerdo con su calificación, y por más que le explicábamos la situación (a esta altura éramos varios los docentes que intentábamos explicarle) no había forma de hacerle entender que es lo que no estaba acorde con los lineamientos mínimos necesarios. Pasaron los días, y en el curso comenzamos a ver todo lo relacionado con matrices de evaluación, y ahí se me pendió una LUZ ROJA.  Si hubiera tenido una matriz preparada para la corrección de ese informe, hubiese solucionado más fácil el inconveniente. A pesar de haber sido evaluado alguna vez con una rúbrica, jamás me había detenido a pensar su utilidad en mis clases. En un futuro cercano,  trataré de implementarlas.
Tengo que reconocer que mi  LUZ AMARILLA, se prendió en el inicio del curso, cuando comenzamos a ver la importancia de evaluar el proceso de aprendizaje. Hasta hace un tiempo, nosotros teníamos muy bien organizada, la valoración del proceso de aprendizaje, a través de evaluaciones semanales. Sin embargo, y debido a cambios dentro de la estructura de examinación que se nos exige desde estratos superiores, debimos cambiarlos por cuatro parciales, y a partir de allí se nos dificultó poder evaluar la comprensión del estudiante. Realmente soy bastante escéptico en poder cambiar esto, y diría que es un retroceso, que creo nos va a costar mucho cambiar. Pero ahí enciendo la luz verde, porque a pesar de todo se puede hacer mucho. Por un lado como decía al principio, generar una rúbrica para cada una de las evaluaciones prácticas, para que junto a los estudiantes podamos enriquecernos tanto  de los aciertos mutuos como de los errores mutuos.  Creo que otra cosa que podríamos hacer es un portafolio de informes de los trabajos prácticos, que nos serviría a ambos, los docentes podríamos chequear el proceso de aprendizaje (y así transformar en verde la luz amarilla), y los estudiantes reforzarían sus conocimientos y mejorarían la comprensión al ver como se relacionan los prácticos unos con otros en un esquema visualmente simple.
Me doy cuenta (y ya pensando en la actividad del portafolio con que finaliza el curso, que fui transformando mi manera de ver las cosas, y que me llevo sobre todo muchas ideas para implementar en el futuro.
A seguir adelante…

Comparación de mi rúbrica

Si hay algo que traté de evitar hacer es esta actividad, no porque no me animara, sino porque no quería  ni subestimarme ni pecar de vanidoso. Es por esto que me retasé bastante, y decidí continuar leyendo la bibliografía. Así es que me encontré con el artículo de Anijovich, Malbergier y Sigal “Una Introducción a la enseñanza para la diversidad”. Allí en uno de los párrafos que habla sobre la retroalimentación, aparece un” protocolo para retroalimentación entre pares”  (herramienta 7). Recién allí me sentí más aliviado por un lado y animado por el otro para poder hacer dicha actividad. Es así,  que utilizando dicha herramienta,  compraré mi rúbrica con la de Roxana que es la que aparece a continuación:

http://rubistar.4teachers.org/index.php?screen=ShowRubric&module=Rubistar&rubric_id=2448697&


En principio puedo decir que a pesar de haber evaluado criterios semejantes, dado que planteamos la actividad de una manera muy parecida, Roxana tiene en cuenta para calificar un punto que yo no tomé y viéndolo ahora creo que hubiera sido importante tomarlo y es el tema de la elección de platos, ya que si evalúo el resultado final, como era mi objetivo, debí  tenerlo en cuenta.  Otra diferencia que encuentro  son las categorías en las que califica. Personalmente creo  que poner como categoría más baja “malo” puede resultar agresivo, por eso me incliné por poner “no adecuado” , no digo ni que esté bien ni mal, creo solamente que para el recibe la calificación puede no resultarle agradable.
Pasando a las similitudes encontré muchos puntos en común con respecto, a los criterios evaluados, sin embargo utilizamos algunas pautas diferentes para evaluar la calidad de los trabajos. Roxana  toma  dos criterios que une en un solo punto que denomina “degustación de platos”,  toma allí sabor que yo lo tomé en cuenta, y temperatura de los platos, que es otro criterio que debí tener en cuenta y no lo hice. Quizá hubiera sido bueno, desde el punto de vista de la evaluación del trabajo, que estos criterios se hubieran tomado por separado.
Creo que Roxana fue más meticulosa al evaluar las condiciones higiénico- sanitarias y en consecuencia  utiliza criterios más claros que los míos.
Como dije en el post cuando subí mi rúbrica es mejorable, y lo buenos es que comparando pude darme cuenta de cómo hacerlo.
Seguimos en contacto

jueves, 19 de junio de 2014

Presentación de mi primera rúbrica

El tema que elegí es la presentación de un menú. Para evaluar dicho trabajo se tomó en consideración ,en principio, que se trataba de chicos de un Colegio Secundario, en consecuencia no se evaluó la opción de maridaje de las comidas por tratarse de menores. A pesar de ser pensado como trabajo en grupo, no se evaluó la interacción que se produjo para llegar al resultado final, debido a que se consideró, que esto había sido hecho en otras rúbricas (aquellas que evaluarían el proceso de producción de dicho menú). Solo se evaluó la elaboración del menú en sí, mismo (presupuesto, tamaño de porciones) y la producción del mismo (sabor, presentación).
Para ver la rúbrica debemos entrar a :
  


Se que por ser la primera puede llegar a  tener errores, pero como sea salió. Ahora a aprender de la visión de los demás....

martes, 17 de junio de 2014

Cuáles son mis criterios de evaluación

Cómo veníamos viendo en entradas anteriores, la nuestra es una materia netamente práctica, donde tenemos dos tipos de evaluaciones, aquellas que los estudiantes realizan con el microscopio y deben presentar un trabajo escrito a manera de informe, con consignas que deben completar, y las que solamente se  evalúa la  teoría que deben aplicar sobre las cuestiones prácticas. Sin embargo para ambos tipos de  evaluación se aplica desde hace muchos años un único criterio básico, y que se les recalca desde el primer día a los estudiantes. Éste se fundamenta en siete consignas que las consideramos básicas para la comprensión de la materia, y que están enunciadas desde la negativa..Estos serían por decirlo así, los siete errores que no deben cometer al responder una evaluación o presentar un informe. El otro criterio a tener en cuenta es el conocimiento de las técnicas, no tanto como se hacen (dado que eso se puede averiguar fácilmente en el momento que la tuvieran que utilizarlas en su vida profesional de un libro o un manual) ,  sino cuándo y  en qué circunstancias se aplica cada una. Uniendo ambos criterios se llega a la nota final, aunque está claro  que sí o sí para aprobar el examen no deben cometer ningún error en las siete consignas (O DEBER SER MÍNIMO), y deben demostrar que saben cuando aplicar las técnicas que aprenden para preparar el material. La nota se define, por lo que son capaces de reconocer en el microscopio, en un caso, o por si pueden informar correctamente que es lo que esperarían encontrar (en el caso de la evaluación teórica). Generalmente el ritual de corrección siempre es el mismo, corrijo el primer examen y los subsiguientes, hasta que me detengo porque tengo duda sobre alguna evaluación, que la dejaré para el final, junto con todas aquellas que me pase lo mismo. En aquellas en las que hay dudas, las miramos entre varios, discutimos sobre la visión que tiene cada uno sobre las respuestas que dio el estudiante, o sobre aquello que informó luego de observar en el microscopio y en base al consenso al que llegamos es como se califica dicha evaluación
 Al llevar tantos años viendo exámenes, uno tiene la capacidad de darse cuenta, de cuándo se trata de de un error de sintaxis, y cuando de comprensión, hecho que facilita mucho  el proceso de evaluación, dado que no hace falta guardar exámenes para ser utilizados como estándar, además de unificar la manera en que se ve el examen en su conjunto, y no como una suma de preguntas . Sin embargo, y con el solo propósito de mejorar las clases, llevamos un registro de aquellos errores que consideramos graves, para remarcarlos durante la clase y así poder preparar a los estudiantes para que no los vuelvan a cometer

A pesar de todo esto, estoy seguro que podemos mejorar Saludos, seguimos en contacto

martes, 10 de junio de 2014

Resumen del módulo 2



Personalmente son varias las cosas que rescato dela bibliografía en general. Por un lado el hecho de organizar nuestras clases, no solamente con objetivos que apunten al conocimiento del material, sino a la comprensión del mismo.  Para este punto utilizar la taxonomía de Bloom como sistema para orientarnos en conseguir una mejor respuesta por parte de los estudiantes, siempre teniendo en cuenta que no debemos ser tan estructurados a la hora de pensar la asignatura, pero si sabiendo que nos servirá como guía para conseguir mejores resultados en la comprensión de los estudiantes. Por otro lado, la importancia de la evaluación constante, hecho que en nuestro caso particular lo teníamos en cuenta y que por diferentes modificaciones que se hicieron en la currícula, se dejó de hacer. En consecuencia, un punto importante, por lo menos en nuestro caso sería tratar de volver a ese esquema, o por lo menos adaptarlo a las nuevas circunstancias que nos imponen.
Otro punto importante es el tipo de examen, no solo con respecto a las preguntas sino al largo del mismo. Muchas veces al planificarlo, pensamos en el tiempo que nos llevaría  a nosotros resolverlo, y  no nos ponemos en situación del educando, con la carga que implica para éste el hecho de tener que rendir , sobre todo porque está pendiente de aprobar la evaluación , con la consiguiente inseguridad y por lo tanto la necesidad de más tiempo para resolverlo.
 Además un planteo más que importante sería saber, como plantea Ebel en su trabajo, cuál es el tipo de pregunta correcta para cada tema. Muchas veces no solo por el tipo de cuestionario sino por la forma en que está escrito.   A veces nos parece que somos claros a la hora de plantear una pregunta, y en la práctica observamos, que no lo somos  tanto. En éste punto es importante que como docentes, no solo evaluemos al estudiante, sino que seamos capaces de evaluarnos a nosotros mismos, y de esta manera, mejorar cada vez más nuestras prácticas de evaluación.
Y a esta altura, ¿Cuáles serían mis expectativas? Que todas las nuevas tecnologías que de a poco estamos incorporando nos ayuden a encontrar nuevos caminos en la práctica evaluatoria, y que de esta manera estemos cada vez más cerca de conseguir un examen mejor, pero además que el intercambio de ideas que estamos generando nos ayude a retroalimentarnos, y así crecer como docentes.
Seguimos en contacto…

domingo, 8 de junio de 2014

Comprendimos?



Y por fin pude crear el cuestionario...
Después de leer un texto con muchas cosas para pensar y replantearse sobre la forma de armar nuestras clases,  los invito a resolver este ejercicio, y así poder intercambiar ideas sobre el mismo

https://docs.google.com/forms/d/12PqXg69K9snHCcxB9MdaOodd5wimz5TVhWJ9VI5yBQw/viewform





Mucha suerte y seguimos en contacto