sábado, 21 de junio de 2014

Mi autoevaluación

Hace unas semanas tuvimos un inconveniente en nuestra Cátedra al devolver uno de los informes que comenté en una de las entradas anteriores, y donde los estudiantes debían informar sobre una muestra que analizaron. El problema fue que el estudiante, no estaba de acuerdo con su calificación, y por más que le explicábamos la situación (a esta altura éramos varios los docentes que intentábamos explicarle) no había forma de hacerle entender que es lo que no estaba acorde con los lineamientos mínimos necesarios. Pasaron los días, y en el curso comenzamos a ver todo lo relacionado con matrices de evaluación, y ahí se me pendió una LUZ ROJA.  Si hubiera tenido una matriz preparada para la corrección de ese informe, hubiese solucionado más fácil el inconveniente. A pesar de haber sido evaluado alguna vez con una rúbrica, jamás me había detenido a pensar su utilidad en mis clases. En un futuro cercano,  trataré de implementarlas.
Tengo que reconocer que mi  LUZ AMARILLA, se prendió en el inicio del curso, cuando comenzamos a ver la importancia de evaluar el proceso de aprendizaje. Hasta hace un tiempo, nosotros teníamos muy bien organizada, la valoración del proceso de aprendizaje, a través de evaluaciones semanales. Sin embargo, y debido a cambios dentro de la estructura de examinación que se nos exige desde estratos superiores, debimos cambiarlos por cuatro parciales, y a partir de allí se nos dificultó poder evaluar la comprensión del estudiante. Realmente soy bastante escéptico en poder cambiar esto, y diría que es un retroceso, que creo nos va a costar mucho cambiar. Pero ahí enciendo la luz verde, porque a pesar de todo se puede hacer mucho. Por un lado como decía al principio, generar una rúbrica para cada una de las evaluaciones prácticas, para que junto a los estudiantes podamos enriquecernos tanto  de los aciertos mutuos como de los errores mutuos.  Creo que otra cosa que podríamos hacer es un portafolio de informes de los trabajos prácticos, que nos serviría a ambos, los docentes podríamos chequear el proceso de aprendizaje (y así transformar en verde la luz amarilla), y los estudiantes reforzarían sus conocimientos y mejorarían la comprensión al ver como se relacionan los prácticos unos con otros en un esquema visualmente simple.
Me doy cuenta (y ya pensando en la actividad del portafolio con que finaliza el curso, que fui transformando mi manera de ver las cosas, y que me llevo sobre todo muchas ideas para implementar en el futuro.
A seguir adelante…

2 comentarios:

  1. Bueno...una vez más, colega en el curso CITEP y en FFyB!!

    Comparto contigo una forma de evaluación formativa/sumativa con continuidad semanal sea escrita u oral. Las nuestras son asignaturas con una cantidad infernal de contenidos que por supuesto, necesitan ser comprendidos paulatinamente.

    Si bien es cierto que con esto estoy cayendo en el número elevado de evaluaciones, situación que no comparto totalmente, a la hora de evaluar el rendimiento de nuestros alumnos en particular, me parece mucho mejor pocos contenidos en una evaluación bien conceptual sobre temas super elementales.

    Pero...bueno; hemos aprendido a lo largo de este curso que evaluar no es fácil. Uno siempre piensa en mejorar pero, qué difícil es encontrar las formas que más se aproximen a lo aconsejable según los grupos de alumnos, ¿no?

    Nos llevamos de este curso mucho material y algunas herramientas nuevas que ojalá nos permitan implementar estrategias innovadoras que tiendan a la eficacia en el proceso de evaluar el rendimiento de nuestros alumnos.

    Seguimos leyéndonos...

    Saludos.

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    1. Hola Alejando,

      Coincido con vos que tener una rúbrica para nuestras evaluaciones, sería una solución a los problemas que planteás.
      Me sumo a lo comentado por Ana María, hay que buscar la forma de buscar un equilibrio que se aproxime a lo que consideramos aconsejable.
      Esto me lleva a otra pregunta, ¿Cuál es la cantidad ideal de evaluaciones que los alumnos deben tener?
      A seguir pensando, ventajas y desventajas...
      Muy bueno esto de traer a la reflexión de este módulo, una experiencia cercana.
      Encontraste la solucíon al planteo de un alumno, eso quiere decir que la utilización de rúbricas hubiera clarificado las expectativas del alumno con respecto a la evaluación.
      Nos seguimos leyendo...

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